miércoles, 18 de julio de 2012

Yo no quiero molestar

La clave es fumarse uno y acordarse de lo seres humanos que somos todos.

miércoles, 4 de julio de 2012

Condename, que es lo que me hace falta.
Ultrajame, que es lo que necesito.
Que todo lo que no me carcome me mata.
Que todo lo que no resolví ya no es mito.

Cortame, que es tu función como puñal.
Eliminame, que es lo que todos queremos.
Porque el juego de mi pasión es un mal
y en definitiva, ella y yo de hambre moriremos.

Pero antes de condenarme y de ultrajarme,
antes de cortarme y de eliminarme,
Mirame a los ojos,  y decime si podés.
Asegurame que mis lágrimas no vendrán después.

Pregunta, respuesta

Quiero preguntar, pero no quiero la respuesta. Y es que la vergüenza ya me escupió en la cara una vez. Después de eso, me dejó tirada en un rincón, con la cabeza gacha. Y ya lo dije alguna vez. 
Pero quiero la respuesta y no quiero tener que preguntar. Porque si hoy abro la puerta y entra la vergüenza con sus miles de demonios a intercambiar opiniones, tengo que dudar, tengo que callar, y tengo que decirse que tiene razón pero que se descanezca para poder ponerme de pie y cerrar la puerta. Y tirarme en el rincón y agachar la cabeza. 
¿Para qué preguntar? ¿Para qué saber la respuesta? Si el valor que alguna vez me prometí se fue con ese escupitajo, si mi mano en mi cara no frena las lágrimas, si las lágrimas el pasado no cambian. 
Quizás pregunte, sí. Quizás tenga la respuesta. Porque entre el sí y el no ya no hay diferencia. Y el rincón..., ya me acomodé en el rincón. Ya me resulta más cómodo bajar la cabeza.

lunes, 9 de abril de 2012

Detalladamente vos

"Es increíble como noto cuando no estás, y a veces las ganas que tengo de ir a buscarte en algún rincón de mi casa...".
En lo más hermoso de las palabras también hay detalles. Y claro, todo está en los detalles.
Y en lo más caótico de estos días, estás vos, detalladamente, entero, de pies a cabeza, para decirme estas cosas. Entonces, todo tiene sentido.
Y no hay más ansias.

viernes, 30 de marzo de 2012

Fuiste, sos y serás

Fuiste, sos y serás puñal.
Siempre quise saber qué se sentía.
Y me intriga y me encanta y me parte.
Fuiste, sos y serás puñal.
Quiero quererte menos. Pero sos puñal.
Y siempre quise saber qué se sentiría...

jueves, 15 de marzo de 2012

El cielo

Te tengo. Sos vos. Sí, sos vos. Y estás en mis brazos, estás en mis pechos, estás en mi vientre. Te tengo y me dejo tener. Me dejo tener por vos, porque estoy en tus manos, estoy en tus labios y en todo tu cuerpo.
Te tengo y me tenés. Estoy y estás. Estamos. Somos. Y no puedo creer que sea verdad. Y estás en mi cama y siento tu aroma. Te abrazo, te toco, te beso, te siento y revivo con cada suspiro tuyo en mi cuello.
Sos vos. Te tengo. Me tenés. Soy yo con vos. Y después de todo lo que lloré por mí, toco el cielo con las manos.

jueves, 16 de febrero de 2012

Todavía mi preferida

Todavía sos canción. Y claro, ¿cómo no vas a ser canción?
Y ya no sos la misma canción. Y yo puedo respirar.
Pero sí. Obvio que sí. Mi canción preferida.

..."you saved me the day you came alive. Come alive".

viernes, 9 de diciembre de 2011

A vos te resulta práctico que yo me la banque.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Pendejeame

Me calienta que me digas "pendeja" con ese tono de voz.
Incluso cuando podríamos decir que el pendejo sos vos.
Pero me acuerdo de cómo me lo dijiste. Y me muerdo el labio.
Y me calienta que me digas "pendeja" con ese tono de voz.





Y te etiqueto porque soy "macha" y me la re banco. Jaja.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Vos también podés disparar

De todas las cosas que no iba a decir, esta era la última y la más importante.
Pero el cuaderno que me acosaba desde la ventana se fue victorioso con unas cuantas marcas en una de sus hojas.
Todavía no cambié de canción preferida. Y vos sos mi canción preferida. ¿Te acordás?
Ahora sí, todos ustedes son bienvenidos a pegarme un tiro.





No quiero etiquetar, ya después de lo que dije, simplemente, no quiero etiquetar.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Es de lo que no hay

El problema del nuevo es que no va a crecer tan rápido como el de siempre.
Y una vez más ha salido triunfante. Una vez más los pasa caminando a paso tranquilo.





(O por lo menos por ahora).

martes, 1 de noviembre de 2011

Infinito misceláneo

Quizás él quiera que delante de él, yo rompa con mis esquemas. Y yo quisiera que delante de él, él rompa con sus esquemas y con los esquemas sociales que lleva.
Yo sé que él quiere disfrutarme. Yo quiero ser disfrutada, pero no soy un libro abierto.
Yo soy todas mis cajas. Yo llevo un signo de interrogación pegado en la frente.
Perdonenme por complicar las cosas. Con paciencia se pican los ladrillos. Para que se venga todo abajo de una, hay que saber dónde picar.
De a ratos lo veo muy lejos. De a otros ratos, lo quiero ayudar.

Amistad primaria

Me tapó los ojos, me desnudó y me tiró en aquella cama imperial. Me esposó y me besó el cuerpo entero. Suspiré como loca, suspiré alegremente. No había forma de contenerse.
Se aprovechó de cada parte de mí durante horas y horas. Jugó conmigo todo lo que quiso. Conmigo y con sus juguetes. En lugares distintos y en poses diferentes. Finalmente me llenó de él en el punto más recóndito de mi ser.
Para cuando llegó la mañana, seguimos con eso de ser amigos desde la primaria que se ven cada tanto y se ponen un poco al día.

lunes, 26 de septiembre de 2011

De hambres y de bestias

Verte me da hambre. Y a mí, a la mañana, a la tarde, a la noche y a la madrugada, me gusta comer. Y me gusta coger.
Verte ahí tirado me genera ganas de comerte en vida. De sacarte la piel con los dientes y de arrancarte la camisa con los ojos.
Verte ahí tirado al sol me da paz, porque todavía estás y todavía te puedo morder.
Tenerte abrazado a mi cintura me da risa, y me río y sonrío porque de hambre me muero y porque vos tenés la presa y los cubiertos.
Si me pedís mensajes claros, no los tengo. Si me preguntás cuántas palabras quiero, las quiero todas. Si no se puede, dame tu brazo que con un mordizco me conformo por un rato.
Y me desvestís de a partes claves, y me la ponés sin siquiera preguntar. Me la mandas hasta el fondo. Y sos tan lindo, tan grande, tan animal, tan desesperado, tan bruto, tan salvaje. Me muerdo los labios mientras cierro los ojos y recuerdo tu cara.
Quiero comerte, desnudarte, cogerte, bañarte y dejarte como sobra todo el fin de semana en algún rincón de mi casa. Quiero que me muerdas, que me hagas acabar y que me desparrames todo tu semen en mi cara.
Todo lo que quiero ya lo tuve en estos días que se fueron con un cuarto de ácido en cada ojo.
Recurrime cuando quieras. Yo siempre te voy a querer morder.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Recurre como siempre

Si me drogo y lo leo, es absolutamente inevitable que le comente algo. Y si le comento algo, le comento algo sobre él y sobre mí. Obvio que siempre con un tinte sexual y con las palabras exactas. Porque ya no es un juego. No será nunca más un juego. Es y será la recurrencia misma. Él y todos los universos que hay en sus ojos.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

El adiós

¿Cómo hago yo para explicarle a un chico amable, dulce y acostumbrado a hacer el amor que yo tengo un par de esposas (entre otras cosas) y disfruto mucho de usarlas?
Igual, la pasamos lindo. Pero le mandamos un beso y nos vamos a otro lado a ver qué pasa.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Impulso de miércoles

El siguiente texto fue redactado el 13 de julio de 2011, mientras viajaba hacia Río Salado solamente a pasar la noche con el simple objetivo de despejarme de él. Lo encontré hoy y no podía dejar pasar la oportunidad de publicarlo en este espacio que para eso está.

Era esto o sacar un turno con el psicólogo.
Cada tanto, cosas más livianas que el aire me generan una presión enorme en los hombros. Y entonces tengo que gritar, llorar, patalear, taparme hasta la cabeza, levantarme de golpe, salir e irme un poco lejos.
Hay una persona a la que no puedo enfrentar. Quisiera decirle en la cara todo lo mal que me hace tragarme todo lo bien que me hizo y sé que me haría.
Paradójico es que él haya generado que yo haga lo que a él lo aleja de mí. No puedo parar de darle la razón.
Si te dejo, es por mí. Si me dejo, es por vos. Siempre que me voy es por los dos, como cada vez que vuelvo.
De nudos en el estómago se me han hecho estos últimos años.
Ya no importa cuánto tiempo más me anude. Ni tampoco importa si algún día me desanudarás. Ya te quedaste con todo lo que maté de mí. Tenés hasta mis ganas de llorar. Yo puedo irme y vos, con todo eso mío que tenés, podrías ni darte cuenta de que no estoy.

lunes, 5 de septiembre de 2011

De título pondría un rugido

Yo ya no sé cómo sacarte o cómo mierda mandarte al carajo. No tengo idea de cómo borrarte, arrancarte o tirarte lejos y salir corriendo.
Quiero eliminarte con un último grito, sin embargo no te vas.
Y me muero y te mato y me mato y te muero. Sos insoportable, pero sos lo más lindo.
El día que pueda morderte los labios voy a llorar.

Un enojo desvanecido

Y tu sonrisa al saludarme me cambió la noche.
Ojalá no sea necesario que algún día llegués a enterarte de lo que pasa por mi cabeza. Es que es difícil, uno intenta, te juro que intenta, pero cuesta.
Y es que si lo supieras, seguramente no te acurrucarías en mi pecho después de haber acabado, ni tampoco te anudarías a mí de forma casi inseparable mientras todavía seguimos agitados, ni me darías ese último beso en el cuello antes de acomodarnos en un abrazo para dejarnos llevar por el sueño.
Y quisiera que esas imágenes no estén en mi cabeza, en serio. Solamente un poco más de tiempo...
Y me acuerdo de tu sonrisa al saludarme..., jaja. Qué lindo. Cómo me cambiaste la noche.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Ya no es inmaculado

Me molesta cuando me limitan y encima me entero por obra y gracia de la casualidad. Tuvo muchas oportunidades para darme a mí opciones.
Y para colmo de males, me dejó caer en las malvadas garras de lo mismo de siempre *.
No es absolutamente culpa de él. No, ya lo sé. Pero la espectativa era otra. Pero le dejo la chance... La de ser uno más de los que no me titularán.
Supongo que ya podría tener etiqueta.


*Me genera tantos nudos, que ya no le encuentro sentido a quererlo tanto.

martes, 30 de agosto de 2011

Yo dejé el vagón y ahora estoy en algún descampado

Yo no quería que nadie me viniera con el pronto final feliz.
Y ahora estás acá, pidiendome con palabras que no dijiste que me quede con vos, y que te escuche, y que te sienta y que te deje tener tu libertad. Pero resulta que tu libertad es una de esas prisiones mías. Y yo no quería que alguien me viniera con el pronto final feliz.
Yo no dejo de quererte. Vos sos todavía como ese tren. Pero yo tengo ganas de que pase toda una vida antes de cruzarme con tu vía de nuevo.
En todo momento fui clara, yo nunca oculté como era mi presente. Yo usé las palabras clave y vos viste que yo no mentía.
Sé que no estás enojado. Pero espero que me hayas entendido.

sábado, 27 de agosto de 2011

La respuesta más sincera del mundo

—¿Y con Enembí, cómo va todo?
—Bien, todo bien. Es mi amigo, es mi profesor de guitarra y es el cantante de mi banda. Nos queremos mucho y nos llevamos muy bien. Si me preguntás por el aspecto sentimental, lo amo. Pero como no podemos jugar a amarnos, acepto que no podemos estar juntos y busco amor esporádico en otras personas que me dan sexo.

domingo, 21 de agosto de 2011

La posta está en escupir

Desde el momento en que todo esto se me asemejó a la idea de relación con compromiso incluido, que no paro de pensar en si tengo ganas o no de que eso pase. Qué sé yo. Ni sé si ponerme a analizarlo ahora o si desarrollar el resto de lo que vine a decir... Digamos que desde hace más de dos años que no puedo enfrentarme a la idea de un compromiso. Y cuando finalmente, creo poder hacerlo, simplemente ocurre que no es ni el tiempo ni el espacio (si lo habrán leido en este mismo blog ya).
Cuestión que pim, pam, pum, aparece alguien y todo pasa a ser divino. Pero después de haber pasado por una serie de cosas, como cumpleaños con familiares y amigos, cuatro noches seguidas de vernos y no tener sexo, un escape de un sábado a las siete de la mañana planificado en una mesa de un bar segundos antes de llevarse a cabo...
Qué bueno que después de eso, el domingo a la noche, vino y me la puso, porque te digo que yo ya me estaba poniendo mal. Bueh, perdón, pero aunque usted no lo crea yo soy un ser bastante simple. Yo cuando estoy con alguien, quiero jugar, quiero disfrutar y pasarla bien, como una nena chiquita con un mejor amigo. Así, todo el tiempo. Y cuando no quiero jugar, quiero coger. Es así de simple. Ocurre que se da en porcentajes bastante parejos. Entonces, de día quiero jugar, de noche quiero coger, o puede ser al revés, o puede incluso mezclarse entre mañana y tarde. No tengo drama con los horarios.
Y retomando, claro, a los veinticinco chistes de "estás de novia"..., y un poco que, como que qué sé yo qué decirte, mirá, ya me pongo nerviosa de una. Esteeeeemm, no, bueno, nada. Eso. Me asusto.
Me asusto y pienso en el sucio más sucio que me encantaría que me ensucie. Ente conocido en este blog. Si habrán leido de él... Y lo busco, me acerco de a poco y lo busco. Y él se da cuenta, y me deja buscarlo, y se asoma cada tanto. Pero siempre jugamos, porque él es un nene en una plaza o es un loco que grita y bebe lavandina. Entonces, rara vez con él algo avanza. Ocurre que mientras tanto, yo me divierto.
Pero este momento de replanteos y de intentar huir del fantásma de un título socialmente establecido se cruzó, casualmente, con el reciente acontecimiento de la disponibilidad de mi último facfrend —y a la mierda con el inglés—. Y para colmo de males, resultó ser que se quedó a dormir en casa, y durmió conmigo, en mi cama.
Sin embargo, no pasó nada. Tranquilamente pudo haber pasado, supongo. No lo sé. Yo no quise hacer el esfuerzo por buscarlo.
Lo que no sé es si fue por sentirme cómoda con quien me veo regularmente, o si es por sentirme un tanto casi te diría incómoda por volver a estar con quien ya había decidido dejar de estar. Aunque, bueh, la noche de mi cumpleaños y el living de mi casa no apoyan mucho a esta última opción. Claro que, los días pasan y para mi cumpleaños tampoco conocía a mi regular.
Quizás me mande a investigar qué carajo quiero realmente. Quizás dentro de un tiempo tenga otro ataque verborrágico y les cuente cómo continúa toda esta historieta.

(Y todavía seguirá sin etiqueta).

viernes, 12 de agosto de 2011

Y qué sé yo

Y yo que sé. No venía pensando en cruzarme a uno que tuviera esas ganas. Quizás buscaba más de lo mismo. Y ahora todo es distinto, pero con un tinte familiar.
Y tengo un montón de nervios y cosas que hacía mucho no tenía.
Yo nunca sé qué hacer. Yo nunca sé exáctamente lo que quiero y de lo que tengo ganas. No sé. No sé nada de mí. Todo me cambia constantemente.
Y yo qué sé. Y qué sé yo.
Ya veré.

Y todavía esto no tendrá etiqueta.

lunes, 11 de julio de 2011

Mi nudo en el estómago

Ni si quiera quiero decir lo que vine a decir.

Él.

lunes, 4 de julio de 2011

...

Y otra vez aparecés en mis líneas. ¿Quién dijo que alguna vez dejaste de hacerlo?
Es tan difícil verte en lo cotidiano e incluso así, nos cruzamos en todas las rutinas.
Tenerte así me da ganas de llorar. Pero vos no tenés idea de lo bien que se siente.

Extracto del reflejo

Cada vez que entro al Extracto, pienso en la idea de cambiarle el aspecto al título. Y muchas veces he comenzado con el proyecto de cambio, eh.
Pero siempre termino por dejarlo como estaba.

jueves, 5 de mayo de 2011

La hipótesis puede fallar

Quizás yo sí me enamoraría de mí.
Y este posteo quisiera dedicárselo a una amiga. Tenías razón.

lunes, 2 de mayo de 2011

Dicho hace mucho

Me cansé de verte tanto. Me cansé de ver tu llanto. Ni te digo del mío. Agotada y sin buena respiración.
¿Qué buscás? ¿Lo básico, lo simple, lo que menos te moleste, lo que más necesités? ¿Qué? Si al fin y al cabo ya te habías ido.
Pero siempre me encuentro con la misma clase de gente. Y siempre llego a la misma conclusión. Todos condenados.
Los condeno a una muerte ficticia. Los condeno a ser recuerdos. Los condeno a ser agujeros. Los condeno a ser amigos, en el peor de los casos, conocidos. Los condeno a que se alejen de mí, pero sin que se vayan muy lejos.
Ya todos habíamos cantado estos finales. Desde el principio empezamos a entonar. Todos juntos, cuan coro polifónico.
Y podría juntarlos, organizar una reunión y en ese mismo acto, homenajearlos antes de retirarlos. Jubilarlos como los efímeros amores libres y liberados.
Los lindos pasados ya pasados.

jueves, 3 de marzo de 2011

Extractos de lo que no fue

"Extraordinarios al principio. Así somos todos. Después nos acostumbramos a lo anormal y al rato, ya todo es lo mismo de siempre.
Extraordinario fue conocerlo. Tanto que ni me acuerdo de la primera vez que lo vi, a diferencia del resto.
Yo nunca le habré parecido extraordinaria. Ni a él ni a nadie. Nunca lo fui, directamente. Pero a esta altura, ya debo ser de lo más ordinario y común que tienen sus semanas".

"(...)Nos encontramos en la puerta de casa. Vino a buscar algo que yo tenía. Pasó y le ofrecí algo para tomar. Hacía un poco de calor, pero corría un vientito suave. Nada era tan pesado ni tan fresco.
Recuerdo que ojeamos un poco el diario y charlamos sobre los titulares de la fecha. De ahí derivamos en alguna filosofía. También hicimos un esquema de vida. A él le gusta esquematizar. Mientras habla, si tiene una lapicera y un papel, grafica lo que dice. Y de mamarrachos se pueden hacer varias vidas. Me gustan sus mamarrachos (...)."

"(...)Alguien quiere hacer cualquier cosa.
Mas que para verte, es para facilitarte la vida. Y parte de querer facilitarte la vida nace de que me gusta verte (...)".

"(...)Pero también me alegra no haber llamado.
En alguna medida, puede llegar a ser analógicomente un viaje al pasado... Como un todo en uno. Una construcción de todos pero completamente distinto a todos. Un rompecabezas de los anteriores con un toque de los dos más copados. Igual, siempre hay una pieza que falta. Como una persona que disfruta de armar rompecabezas, puedo afirmar que se sabe que las piezas están todas, pero a medida que se avanza se suele pensar reiteradas veces: "si me falta una, me muero". Y es que entre el momento en que empezaste y el momento en que estás por terminar, pueden pasar muchas cosas y mucha gente. Y el día en que realmente te pasa..., te falta una... De hecho, me pasó. Nunca la encontré. El rompecabezas lo terminé, la ficha que faltaba la hice yo. Y se camufla bastante bien. Pero yo siempre la veo, para mí, es la ficha que se destaca.
Y siempre hay una pieza de todas esas miles de la que uno puede acordarse detalladamente algún momento en el que interactuó con ella. La que se destaca(...)".

"Igual, fue realmente hermoso".

lunes, 28 de febrero de 2011

Cotidianas Vol. I

La turulla en sí misma es lo que me pasó hoy, mis queridos. Yo hoy les vengo a dar una definición de lo que es, realmente, vivir en la turulla.
Hoy, como todos los últimos cinco días, mínimo, me levanté a las tres y media de la tarde; que a comparación de ayer es bastante temprano, porque ayer me levanté a las cinco y media de la tarde. Pero ayer era domingo.
En fin, me levante, me preparé unos mates, me comí una especie de barrita de cereal, porque realmente no tenía hambre y continué con la tarea que predomina, desde el lunes pasado, en mi vida —hasta que arranque con la otra vida y se enmarañen las dos y den vueltas por el piso y se revoleen, ¿no?-—. Trabajar en el puesto de manager adhonorem para una banda under de rock; cosa que disfruto mucho, debo decir.
Alrededor de las once y media de la noche, me dí cuenta de que no solo había estado encerrada en mi pieza desde aquellos mates, ni tampoco de que para ese momento de revelación yo vestía únicamente una bombacha; sino que además, no había comido nada en todo ese tiempo.
Lo bueno de la turulla es que en algún momento te brinda dos segundos de rescate.

viernes, 18 de febrero de 2011

El cuerpo, la mente y yo

La puerta cerrada. Las luces apagadas. La música en el ambiente. Y yo.
Mis sentidos latentes en mi cuerpo. Mi mente ausente. Y yo.
Pura y desnuda. Nítida e íntegra.
Mis manos, mi cuerpo y yo. Sin mente. Sin él. Sin nadie. Pura.
Una sábana, mi cuerpo, mi mente ausente y yo.
Y claro, un aroma en mi almohada.
Mi tacto, mi respiración profunda y yo. Y una sábana con mi aroma.
Pura, íntegra, nítida y desnuda.
Y la imaginación me domina junto con su aroma en mi almohada.
Y la mente me posee. Y el cuerpo se libera.
Hoy nos encontramos mis manos, mis sentidos latentes, mi imaginación presente, su olor en mi almohada, mi aroma en la sábana, mi cuerpo libre, mi suspiro y yo.

martes, 15 de febrero de 2011

Algo salió

Tuve un Valentín sin darme cuenta.
Sí, es una oración que puede ser interpretada de varias formas. Por ejemplo: "Tuve un hijo, le pusimos Valentín, pero por algún motivo durante mucho tiempo me olvidé de su existencia. Y ahora me doy cuenta de que tuve un Valentín" o "Yo tuve un novio que su segundo nombre era Valentín y, por algún motivo recién ahora me doy cuenta de eso" o —y quizás más acorde al día del amor-— "Tuve un momento de San Valentín sin darme cuenta".
Bueno, ahora. Descartemos la primera por el simple hecho de que no tuve un hijo -es de lo único que estoy total y absolutamente segura de mi vida, hasta ahora-. La segunda la podemos admitir porque de hecho, pasó, hace unas horas me pasó. Pero de todas formas, yo me refería a la tercera opción.
Tuve un Valentín sin darme cuenta. Aun con la plena indiferencia que me genera el tópico del día.
Lindo el gesto de pasar. Muy rico el almuerzo.

sábado, 5 de febrero de 2011

De modos y de detalles

Tomalo como el momento en que te acomodás con tu vaso de wisky en tu sillón más cómodo, ubicado estratégicamente junto al calor de un hogar, o de tu plasma, después de haber tenido un arduo día.
Lo mío es similar. La situación es comparable. El fin es casi el mismo. Lo que cambian son detalles, algunas que otras determinaciones sociales y algunos que otros efectos.
Ahora que nos entendemos, ¿por qué todavía me juzgás?

martes, 28 de diciembre de 2010

28, 29, 30...

Si en los ojos se nota el vacío ni ganas da llenar otras partes del cuerpo. Y en ese entonces quedó entendido lo absurdo que ha sido lo que no se ha vivido. Pues el manto de plata ya no tapa las patas. Y las llamas de colores ya no son tan llamativas.
En el rincón de algún pasado se ha dejado lo que no se apreciaba. Y lo que se llora por lo que no se intenta no ha de ser tan merecido.
¿Quién ha dicho que en los hombros no hay más pesos?, pues por todos esos besos hemos caido como presas.
Y somos y seremos solo presas de esos presos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Y pude

Puedo ser tantas cosas. Tan drástica como invisible.
Puedo ver muchas cosas. Y olvidarme de que ya nos hemos olvidado.
Puedo abrir muchas mentes propias y tecerizarlas.
Puedo adquirir capacidades infinitas y alimentarme para sobervivir.
Puedo ser tanto y puedo querer poco. Como tener cosas y no tener ganas.
Y puedo preocuparme por si les sienta bien o les sienta mal.
Entonces, en ese momento, puedo preguntar. Las respuestas siempre incluyen risas.
Cuando me quise acordar, ya era dealer ad honorem. Incluso sin creer que podía.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Si vinieras...

Yo podría esperarte parada contra una pared de ladrillos, con las piernas abiertas, las manos detrás de la cintura —atadas, quizás— la cabeza tirada para atrás y la boca húmeda llena de espectativas.
¿Podrías morderme, por favor? ¿Podrías aplastarme un poco, sacarme un poco el aire, morderme de nuevo, soltarme, mirarme y volver a morderme? Después de eso, ¿podrías soltarme, alejarte unos centímetros, mirarme de lejos, de piez a cabeza, acercarte de nuevo y romper un poco mi ropa? ¿Te parece si con tus manos me apretás fuerte, me apretás toda y después te metés en mí y hurgás? ¿Te apetece morderme más? Tomá, servite de mi cuello. Correme el pelo para atrás, sacá la lengua y desparramala por todo el espacio que tengas entre mi cara y mis pechos.
Si quisiera suspirar, podrías taparme la boca. Si quisiera devolverte la mordida, podrías dejarte un poco. Pero no salgas, no salgas de ahí, quedate hurgándome, quedate y no salgas. Mordeme un poco más. Quedate un rato más, tapame más la boca. No me dejes gritar. Sé que me encataría gritar. No me dejes gritar.
Y después, cuando no puedas más, cuando no puedas retener ni un poco más toda la explosión que se avecina dentro de vos, salí. Salí de mí, dejá de hurgarme. Salí y pintame, llename de todo lo que tengas, y llename por todos lados. Suspirá, largalo, gemí en mi pecho. Subí la cabeza, respirá agitadamente en mi cara. Dejame verte morderte los labios. Desplomate un poco sobre mí. Respirá en mi cuello. Incorporate. Respirame una vez más. Mordeme despacio y después, por favor, matame.

martes, 23 de noviembre de 2010

Su todo mi placer

"¿Acabás? Yo quiero que acabes", me dijo mientras mis piernas reposaban en su hombro derecho, sus manos abrazaban mis muslos, sus ojos miraban los míos y su sexo se introducía con fervor en el mío. Cómo no concederle el más solemne deseo de un orgasmo bien llamado orgasmo.
Después de eso, pudo llenarse de placer al llenar mi boca y mi cara de su ser. Y un vulgar y bien sentido "ay, qué linda que sos" continuado del casi más puro suspiro que puede dar un ser humano.
Si el sexo no es literatura no sé qué carajo es.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Algoame

Secuestrame, pegame, atame, violame y matame. A ver si en una de esas le encontramos algo de sentido.
O no. No lo hagas, no tengo ganas, nunca va a tener sentido.
Mejor, matame, violame, atame, pegame y recién ahí pedí rescate. Así yo no tengo que comerme el garrón de verte hacer todo eso, ni tengo que pegar un acting para que te incentives. A ver si en una de esas me dejo de aburrir.
Lo único que falta es que todo esto se haga por facebook. Y 'tamos hechos.

Backstage III

Usted no tiene ni la más puta idea, pero yo estaba hablando de dos personajes particulares. Uno de ellos solo se hizo presente en este blog a modo de secreto, duda, indecisión y cuestionamiento. El otro de ellos ha protagonizado varios posteos, en este y en el otro, y es uno de esos malos conocidos.
Ya me aburrí de todo. No tengo ganas de competir y menos con esa persona. Ni es que esté bajando los brazos, como quien diría. La realidad es que carece de sentido. Y ya calmé mis hambres.
Otra vez me asomo a la esquina y miro a la gente pasar. Si te das cuenta, siempre es la misma gente. Gente parecida a otra gente. Todos aburridos. Me incluyo.
Noviembre viene bien realista y sincero. El año pasado, también me mostró muchas cosas. A noviembre yo le creo. Y le hago caso. Por lo general, en diciembre yo me muero.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Pensamiento en voz alta Vol. III

Se viene otro verano de duelo. La vez pasada, tampoco me fue taaan mal. ¿No?

Pensamiento en voz alta Vol. II

Uno es capaz, si así lo desea, de sentir morir hasta la más ínfima materia de su cuerpo.

viernes, 15 de octubre de 2010

Pensamiento en voz alta Vol. I

Qué locura meterse loca a la ducha. Particular si lo será.
Si hay algo que me gusta mucho es colgar desnuda después de la ducha de la nochecita.
Yo creo que uno se enamora de la gente. Y con enamorarse me refiero a tenerle una especie de sentimiento particular. Y no así del sexo de la gente. Es decir, el sexo sería la parte que complete a ese enamoramiento y que surja de una manera natural. El instinto sexual.
Esa combinación es la que te define, si hablamos en términos más concretos.
No estoy muy segura de si se llega a entender lo que quiero decir. Tampoco estoy muy segura de adónde quiero llegar.
Algunas cosas son más ajena que, incluso, las propias. Todo está tan lejos.
Más allá de todo, sé que voy a poder sacarle algún provecho a la noche de hoy. Últimamente estoy aprendiendo mucho a crecer.

jueves, 14 de octubre de 2010

Ya no, quiero más...

Ruego, por favor, imploro. Me arrodillo en el piso, junto mis manos a modo de plegaria, las golpeo contra mi pecho mientras pronuncio las siguientes palabras:
No quiero caer en el conformismo, no quiero caer en el conformismo, no quiero caer en el conformismo, no quiero caer en el conformismo, no quiero...
Entonces agacho la cabeza, cierro los ojos, guardo silencio, respiro profundo...
Y me doy cuenta de que yo debería estar sonriendo. Si vamos al caso, de todas ellas y de todas nosotras, soy la única que es sincera consigo misma.
A ver, pero vaya uno a decirselo a uno y que uno lo entienda.
Ahora, ya está.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Quizás, tal vez, no sé, no, sí

Quizás los mimos de pies nos lleven a la perdición. Quizás yo susurre que nos rescatemos. Y quizás él me pregunte al oído dos o tres veces: "¿Cómo?", como diciendo: "¿Qué dijiste? ¿Que pare? ¿Segura?". Y quizás eso lo haga mientras esté tocando mi sexo con fervor. Quizás, entonces, me entregue a la lujuria y a sus manos y a su cuerpo y a su piel y a su boca y a su sexo. Quizás todo termine entre suspiros y jadeos. Quizás los dos quedemos agitados. Quizás nos recostemos y después de 10 minutos nos preguntemos qué fue lo que pasó.

sábado, 9 de octubre de 2010

Backstage II

No me gusta la Coca Cola. Me gusta tomarla solo si está rebajada con fernet. Sí.
Si usted supiera que yo solo estaba diciendo algo que se me pasó por la cabeza mirando un vaso de Coca Cola.

Backstage

Y entonces me acordé qué era lo que estaba definifiendo cuando releí lo que acababa de escribir sin darme cuenta.
Por ahora, mis 22 años los definiría así.

martes, 5 de octubre de 2010

Básica para los básicos

Siempre, en esta vida estará:

El que se asoma cada vez que te extraña.
El que te mira y se le nota un dejo de melancolía en los ojos.
El que te reitera lo mucho que te quiso siempre.
El que se muestra indiferente pero cada tanto te dedica unas líneas.
El que se desenamoró después de un encontronazo que no supo manejar.
El que es como un fantasma.
El que conoce tu picardía y juega con ella una vez por año.
El que hiciste desaparecer.
El que cayó tarde y ahora espera poder volver a caer.
El que está en aquella otra ciudad.
El que te dejó ir, te extrañó y cuando te volvió a ver se las tomó.

Para todos ellos estará:

La que sonríe cuando se asoma, pero no quiere más que una sonrisa.
La que se hace la indiferente y cuando nadie la mira se derrite.
La que se odia por no haberlo querido de igual manera.
La que se hace cargo de esas líneas y odia esa indiferencia.
La que se aprovechó de un momento y ahora asume que lo desenamoró.
La que extraña a un fantasma.
La que conoce su picardía y disfruta de que él la aproveche una vez por año.
La que lo hizo desaparecer.
La que no le encuentra mucho sentido a que él caiga.
La que anhela estar en aquella otra ciudad.
La que se fue, lo extrañó y se volvió a ir, con la cabeza gacha, cuando vio que él se las tomó.

Todavía quedan más ellas que corresponden a otros ellos. Y todavía quedan ellas pendientes por corresponder. ¿Quedarán ellos pendientes de correspondencia?
Hace mucho que nadie nuevo cruza por esa esquina.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Cuan si fuese un diario íntimo

Yo no sé si quiero acostarme con alguien. No me entiendo, en este momento, como una persona con ese tipo de necesidades.
Dentro de mi autosuficiencia me apego a las reglas y muchas cosas las resuelvo por propia cuenta.
Todos los que alguna vez me creyeron algo especial ya pasaron a otra etapa, y yo no soy parte de ella. Todavía me pesa la pérdida de ese año y medio.
Relacionarse con gente nueva no es imposible, pero llega a ser vacío en ciertas circunstancias.
Recurrir a antiguos recursos —valga...—, me parece de lo más absurdo. Si fuese de otra manera, ya hubiese dejado de lado la autosuficiencia.
Entonces, yo ya sé que no quiero acostarme con alguien. Lo que sí me serviría sería algún abrazo especial, de esos que vienen solo de un lado.
Y tan difícil es llegar a un lugar que no existe.
Para no sentirme mal, retomo la autosuficiencia.
Lo triste de eso no es no poderla concretar, sino no poderla concretar por pensar en todos aquellos que ya han pasado a otra etapa.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Es que usted no entiende

La marihuana, la terraza, el fernet, combinados pueden sacar cosas bastantes copadas de mí; literalmente hablando, no así de forma literal.

No necesita título

Cuando un polvo casi casual pasa a ser casi costumbre.
Una transpiración copada te deja al casi terminar.

Managerea que no es poco

A veces presto mucha atención y me doy cuenta de cosas muy copadas, incluso dentro de las definiciones.
Miramos hacia el mismo lado para ciertas cosas. Tenemos, por lo menos, un objetivo importante en común. Eso, en mi lenguaje, quiere decir que, después de todo, mantenemos una relación.
Todo esto me lleva a creer que no me equivoqué al despedirme de la forma en que me despedí en julio.
Lo lindo de saber que no importa qué, no puedo quedarme, jamás, con un mal recuerdo de vos.

De Nirvana a Foo Fighters

Sea esa la definición de mi vida en los últimos tiempos, metaforizada músicalmente.

jueves, 2 de septiembre de 2010

...

Me siento tan chiquita y tan incontenible...
Se viene un Yo Lírico, te aviso.

lunes, 30 de agosto de 2010

¡Qué escándalo!

¡Ay, qué escándalo sería, mi vida! ¡Qué escándalo sería si se enteraran de lo que hemos hecho, mi vida!
Ay, mi vida, si supieran mis hermanos..., ay, mi amor, si supiera vuestro hermano y vuestra cuñada.
Mi vida, tu vida. No más, vida mía.
Pero, ¡qué escándalo sería! ¿Te imaginas?
Nuestros sexos, mi vida. Nuestros sexos se han unido.
Nuestros sexos se juntaron, con bronca y con pasión, mi vida.
¿Qué dirían nuestros hermanos? ¿Y nuestras madres?
Ay, nuestras madres. ¿Nuestros padres? Nada, ¿qué podrían decir ellos?
Pero nuestras madres, nuestros hermanos, vuestra cuñada...
¡Qué escándalo sería! Y nos culparían. Mal nos mirarían.
Nos culparían por habernos divertido, por habernos dado risa.
¡Ay, qué escándalo sería, mi vida! Pero, no importa, no importa, mi vida.
Pocas cosas han sido, y han de ser, tan divertidas.

domingo, 29 de agosto de 2010

Quizás sea un porqué

Nunca lloro delante de nadie.
Lo que ocurre es que nunca hay nadie cuando yo lloro.

lunes, 23 de agosto de 2010

Tu sal

Qué lindo que estás.
Hubiese sido hermoso verte en donde alguna vez estuvimos.
Y yo te extraño aunque no diga nada. Yo tengo ganas de verte y saberte bien. Quisiera ayudarte más que dándote una mano. Si por mí fuera, te daría el alma.
Quisiera poder abrazarte y acariciarte. Quisiera que si tenés ganas de morir en un lamento, lo hagas en mi hombro o en mi pecho.
Y cuidarte, quisiera cuidarte.
Cuántas veces dejé mi vida en tus manos ya... No podemos negar ciertas realidades. Pero siempre es mejor no hablar de ciertas cosas. Siempre es mejor callarse para verte andar. Siempre es mejor darte la vida una vez más, morir en silencio y mirando hacia un costado.
Las olas van y vienen, pero tu sal ya no está.
Y yo te extraño aunque te vea siempre y nunca diga nada.

miércoles, 18 de agosto de 2010

¿Ves lo que pasa?

Tengo 22. Estudio. Trabajo. Mi tiempo libre lo dedico, entre otras cosas, a laburar para una banda under de rock y a hacer ejercicio.
Una noche de un lunes feriado, después de haber hecho muchas cosas y dormir pocas horas, pensaba en preparar las cosas para la facultad. Antes de dormir, quería sentarme a fumar un finito tranquila en mi pieza con la ventana abierta y sacando la cabeza por ella, para no joder. Y al rato, no va que cae mi vieja y me gritonea por el "olor asqueroso" y me hace un escándalo padre (aunque ella es madre).

Si tan solo se diera cuenta de que lo único que le quiero decir es:

—Mamá, estoy cansada. Estoy un poco fastidiada. Mañana empieza la rutina y me tengo que levantar muy temprano. No me rompas las pelotas.

Lo único que quería era terminar tranquila el fin de semana.

domingo, 15 de agosto de 2010

Ácido y óxido

Le dije que me sacara a bailar. Le dije también que me matara.
Me dijo que el tiempo acariciaba al alma.
Le dije, básicamente, que podía cogerme cuando quisiera. Y es una realidad.
Le expliqué mi tortuoso juego. Y le conté del miedo que me daba que me descubriera.
Hizo alguna risa, quizás juguetona. Y cuando hace esas cosas, me imagino que piensa algo similar a lo siguiente: "Te dejaría el orto como una flor". Y así de vulgar como es, yo lo dejaría que juegue al jardinero y se divierta tranquilo.
Ojalá que un día de estos venga y me haga mierda. Sé que de mi boca saldrá un: "Matame".

lunes, 9 de agosto de 2010

Íntimo y ojalá interactivo

A veces, cuando termino de bañarme, disfruto de quedarme desnuda un largo rato, en mi pieza, sola, tranquila. Secarme de a poco, sentirme la piel. Quizás me cuelgo así, desnuda, haciendo cualquier cosa, como chatear, escribir que me gusta quedarme desnuda...Y muchas de esas veces, me dan ganas de hablarle al tango aquel y contarle de mi condición de desnudez. Pero, solo por el simple placer de que me siento más desnuda si alguien, en especial el tango aquel, sabe que lo estoy.

martes, 3 de agosto de 2010

Julio los prepara y agosto se los lleva

Cuando uno vuelve tiene que empezar de cero. Y qué mejor que despedirse de toda esa muerte del mes pasado.
Ya me cansé de no poder seguir. Ya me cansé de molestarlo, de molestarme y de molestarlos.
Me siento como si me hubiese peleado con el novio que no tengo. Pero de esas peleas que son por decisión propia. Esas peleas que uno podría titularlas: "Cortar por lo sano".
Y darle el crédito correspondiente al mes de agosto. Agosto, perra, perra, perraaaaaa..., hubiese dicho Luca.

jueves, 29 de julio de 2010

Extracto de viaje III, 6.ª entrega

Whatever comes of you and me, I love to leave my memories with you. Now I'm here, now I'm there. Think I'll stay around around around around around...

miércoles, 28 de julio de 2010

Extracto de viaje III, 5.ª entrega

Travesura de grande: fumar porro en la casa de tu viejo mientras todos duermen.
¡Ojo! Canadian Weed.

domingo, 25 de julio de 2010

Extracto de viaje III, 4.ª entrega

De ahora en adelante... Pensar que esto ya me lo dije en otro momento.
De haberme escuchado en el pasado. Anoche fue. Anoche lo hice.
Es jodido entender los motivos. Me gustaría que quien tenga que entenderlos, lo haga.
Lo interesante es haberle encontrado una vuelta muy copada a un pequeño y rectangular futurito.
¿Vio usted? Yo le dije que para algo esto iba a servir.

martes, 20 de julio de 2010

Extracto de viaje III, 3.ª entrega

Se nota una ausencia por todos lados. Y no estoy realmente segura de que esa ausencia sea ajena.

Todos podemos presentarnos de forma ausente. No hay viaje en el que no se aprenda.

Interesante es ver cómo bebo constantemente de aquella botella que él me presentó en algún pasado no tan lejano. Claro que mirándolo desde el punto de vista de lo que sería el crecimiento personal, desde aquel pasado ya pasó toda una vida.
Y lo extraño.

Es como si ya no quisiera ser parte de eso. El nudo. Otra vez, el puto nudo en todos lados.
Respirar. Eso quiero.
Llorar, quizás, me dé más vida.

lunes, 19 de julio de 2010

Extracto de viaje III, 2.ª entrega

Una grieta en la piedra. Y jamás se enterará de que me hace morir incluso por no estar.


Él es mi muerte. Lo descubrí después de que hiciéramos el amor con la mente mientras nuestros cuerpos solo se mimaban un poquito.


Todavía no me había ido y ya estaba extrañándolo.

domingo, 18 de julio de 2010

Extracto de viaje III, 1.ª entrega

Él no fue.

El avión sale a las nueve y veinte

Muchas cosas tengo para decir antes de poder darme vuelta y subir con pasaporte en mano por la escalera mecánica. Supongo que podría resumirlo todo en pocas palabras. Tengo una capacidad para simplificar las cosas que es realmente admirable. Oraciones cortas y algunas unimembres. Pero la verdad es que no quiero resumir nada, porque no quiero que se pierda nada en el espacio y menos en el tiempo. Hace rato que tengo ganas de aprovechar cada detalle de cada etapa. Resumir, justo ahora, no sería responder a esas ganas.
Hay algo que es una realidad: él y yo ya estamos unidos para lo que nos reste de vida. Y es que es así. En la puta vida me voy a olvidar de él, por más que pase lo que sea que pase. Y asumo también que él no se olvidará de mí. Quizás no me recuerde de la misma forma en que yo podría recordarlo. Pero cuanto mínimo, me recordará como la que, en algún momento, fue su manager.
Igual, me gustaría hablarle directamente a él y decirle, entonces, lo siguiente: he tenido miedos y te los he planteado. Los sigo teniendo, pero porque es lógico que estén.
De todas las cosas que tengo para decirte, prefiero largar solo las que merecés. Y no voy a atocigarte contándote lo que me generan ciertos actos. Son cosas mías que te pertenecen, pero siguen siendo mías y no tenés porqué comerte el garrón de saberlas.
Lo bien que me hiciste este último tiempo no tiene descripción. A su vez me mataste, pero no fue la primera vez, así que...
Muy bien me hizo el hecho de poder compartir momentos con vos, quizás yo en una punta y vos en otra, pero ahí, los dos. Ojalá nunca te hayas sentido incómodo. Ojalá nunca hayas querido escapar de esas circunstancias. Yo puedo morirme por tus brazos, pero jamás faltaría a tu respeto. Ojalá sientas esa misma comodidad que siento yo, y puedas quedarte en la misma habitación conmigo, solos, sin tener la necesidad de salir corriendo.
Todavía pienso que muchas de tus justificaciones no son tan válidas. Eso no significa que no las respete e incluso las entienda. Te daría mis explicaciones para no considerarlas válidas, pero no creo que te interese saberlas. Y retrucarte no sería respetarlo. No interesa lo que pase de este lado, en definitiva.
Ya nos hemos ido, ambos, más de una vez. Sin embargo, considero que esta vez será diferente.
De todas formas, quisiera pedirte que no vuelvas a hacer lo que hiciste. No te vuelvas a ir así porque sí. No me saques lo único que tengo. Y, si de todas maneras lo vas a hacer, por lo menos que cueste. No te vayas tan fácil. No me hagas eso. Es lo único que te pido, por lo menos con respecto a mí.
Con respecto a vos, te pido que no seas boludo, que pienses en vos, en tus ganas, en tu bienestar. No te adjudiques culpas que no te corresponden. Dejate llevar por los impulsos que tengas. Uno puede ser impulsivo aún siendo una persona que busque seguridades. Date los gustos que quieras con las cosas que quieras. No te jusguez ni te prejusguez y conocete a fondo. Sos un hombre hermoso, tendrías que aprender a verlo. A mí me enseñaste una banda de cosas, y creo que lo hiciste aun sin darte cuenta. Entonces, jamás te subestimes. Por favor te lo pido.
Quizás sea momento de darle un cierre a este escupitajo de palabras, ¿no? Si fuera por mí, no terminaría nunca de decirte taaaantas cosas. Pero voy redondeando.
Espero que estés bien en donde estés y con quién estés, ahora y siempre, claro. Decirte que contás conmigo para lo que sea, a esta altura, sería absurdo. Prefiero decirte cosas nuevas, que no sepas. Aquello ya se cae de maduro por todos lados.
Dudo que en algún momento leas todo esto. Esto y todo lo que alguna vez he escrito sobre vos y por vos. Por eso mismo, me tomo el atrevimiento de despedirme así, deseando darte un beso en la boca. Un beso de "chau, nos vemos en un tiempito". Un beso de "te quiero mucho y te voy a extrañar". Un beso suave y cariñoso, pero que me genere un desgarre interno, como todos esos que alguna vez me generaste mientras me matabas sin saberlo.
Y ahora sí, despego mis labios de los tuyos. Y ahora sí, despego esta mano de este lápiz y en ese mismo acto, me paro en el escalón mecánico que de vos me aleja. De acá a dos semanas, chau. De acá para toda la vida, no nos separamos más.

sábado, 17 de julio de 2010

Ver una luz

El cuerpo reclama. Si querés seguir disfrutando, cedé.

Con eso muere mi orgullo. Y por eso todavía no me muero. No se equivocó cuando explicó sus motivos.
Al minuto y medio, casi me entrego a los brazos de la dulce oscuridad. El sufrimiento hubiese terminado.

Me dije

"Interesante que lo haya escrito en rojo. Aunque no, che. Viniendo de la cartuchera de un puto no me extraña".

Veintidos porqués

Mientras le escribía un futuro a alguno, se representó ante mis propios ojos cuál sería mi futuro con el otro.

lunes, 12 de julio de 2010

Un abrigo para mi invierno

Fin de semana golpeador y para colmo de cualquier cosa difícil es subirse a un avión. Un avión..., justo ahora que encontré su olor en mi cama.

domingo, 11 de julio de 2010

Dos patos en el río

Y con 22 años puedo dejarlo ir sin reclamar un beso siquiera. Porque el tiempo mata al tiempo y porque si hay algo que le debo es el respeto que se merece.
Abrazos y cariños. Todavía tengo el nudo en la panza. Todavía le doy cosas mías para que se acuerde de que me tiene.
Ojalá pudiera mirarlo a los ojos y no ponerme nerviosa, como si él no supiera lo que está haciendo conmigo en el simple acto de responderme la mirada.

jueves, 8 de julio de 2010

Nota mental

Cuando el fin de semana largo pasa a ser traumático.
No managerees una banda si no podés manejar tu vida.

Mucha agua debajo del puente...

..., me dijo y desapareció de mi vida.
Cada tanto lo recuerdo. Y lo recuerdo como si fuese algún sueño que tuve alguna vez. Lo recuerdo con una gracia elegíaca que no puedo describir mucho. Y lo recuerdo porque me advirtió que no me iba a olvidar de él.
Cuánto lo odié, cuánto me detestó. Y cuánto odio que haya tenido razón.

martes, 6 de julio de 2010

En la plaza

Te quiero tanto, corazón. Pero entendeme. Yo no puedo seguir acá parada mirando cómo jugás en la plaza. Ya no puedo cuidarte. Estás grande. Tenés tus amiguitos, jugá con tus amiguitos. ¡Qué rápido creciste, corazón! Se nos escapa el tiempo de las manos, eh. Pero vos no te preocupes. Yo siempre voy a estar cerca para cuando lo necesites. ¿Qué? No, ahora no. Ahora me tengo que ir a hacer cosas de grande. Pero vos andá y jugá, corazón. Jugá. Divertite, corazón. Te quiero tanto. Pero yo no me puedo quedar acá parada mirándote jugar. Entendeme, corazón. Hagamos de cuenta que cuando se haga la hora te paso a buscar. Te quiero, corazón. Chau, mi vida. Chau.

Decimonoveno porqué

Yo soy la esposa. Ella es la amante. Y perdón. Permitanme, aún sin tener realmente autoridad para decir esto: me la juego entera a que es una pésima amante.

domingo, 4 de julio de 2010

Quincuagésimo porqué

En verano todo crece. Y yo nací en invierno.

Consejos para una noche de viejo verano II

Cuando el atardecer de un domingo se te presenta como para aprovecharlo, divertite.
Demorar el tiempo. Seguir el contacto.
Y nada de acordarse de aquellos paréntesis de sábado. Pero, si de todas formas ocurrirá, pensalo así: mientras vos prendías tu faso con su llama, él se apagaba en el río de ella. El otro gran polvo puede quedar intacto. Pero no te muerdas los labios. Reite, que el contexto es otro, por más que estés sentada en el mismo lugar.
Apreciá el paso de las horas, aún frenándolas.
Prestá atención a todo y a todos. No te olvides de nada. Recordá el viejo verano. Vivilo de nuevo.
Y entre tu Larry, tu Zekiel y tu más querida Ashley, sonreí.
Para el final del día, antes de morir por cansancio, pensá en lo hermoso que fue nacer ese domingo.

Consejos para una noche de viejo verano

Cuando la noche se te pesenta como para salir o no salir y la casa está vacía; contrarestalo.
Dejarse matar por una soledad. Admitir que necesitás algo.
Hay pendejos limpios y pendejos sucios. Malcrialos. Pero hasta el punto en que quizás se muestre la pérdida de la ironía, y entonces te encuentres prendiendo tu faso con su llama; o tal vez, te veas enorgullecida por algún polvo que te hayan echado. Para esta última instancia, ojalá te estés mordiendo los labios.
Seguramente, al instante, la estupidez de verte en arrepentimientos. Otro instante más y no hay tal cosa.
Saberse vivo aproxima la muerte.

viernes, 2 de julio de 2010

Un porqué en el aire

Cortázar era de virgo y vivió un tiempo en Banfield.

miércoles, 30 de junio de 2010

Campos de frutillas

...Y monas vestidas de seda.
Felices seis años.

Encontré otro porqué

Dijo que a veces soy como de ácido. Efervescente y golpeador. Pero de esos golpes que no son como piñas.

martes, 29 de junio de 2010

Fue difícil

¿Qué tan libres somos si en realidad no hacemos lo que queremos cuando, tranquilamente, podríamos?
¿Qué tan libre sos si te decís que sí cuando corresponde un no y si te decís que no cuando corresponde un sí?
¿Qué tan sinceros fuimos cuando nos dijimos chau mientras sabíamos que ansiabamos el hola?
A mí me cansa. Me cansa verte morir cada fin de semana. Me cansa ver que te mentís cada día que continuas esta historia. Me agota verte hacer siempre la misma mierda.
Yo no tengo la culpa de que te guste ser un infeliz. Sí me asumo culpable de nunca habertelo dicho en la cara. Más de uno hubiese querido hacerlo. Todavía quieren. Todavía quiero.
¿Qué silencio guardo entonces?
Lo más difícil no fue escribirlo, sino publicarlo.

lunes, 28 de junio de 2010

Triángulo

Nos vamos pasando el mensaje.
Así soy yo, gritó un cuarteto entero.

Otro porqué más

Uno es mi responsabilidad y el otro es mi vagabundancia.

En el momento oportuno

Empieza aquel a decirme lo que ya habíamos dicho.
Habla aquella que podría complementarlo.
Ambos gritan lo que quisieran decir.
Aparece el extraño para verlos morir.

Otro porqué

Quiso escaparme de las letras.

Extracto I

El aire libre, el azul del cielo, la frescura de una tarde de invierno despejada.
Un humo que me recorre hasta escapar en un suspiro.
Pausada pero intensa respiración. Constante. En aumento.
Calor en determinadas extremidades. Calor en el pecho.
Y la ropa en el cuerpo cuan si fueran manos, muchas manos ajenas.

Ahí hay un porqué

Fue la última persona con la que tuve sexo. Y mirá qué bien que me garchó que pasaron dos meses y yo todavía estoy re tranquila.

domingo, 27 de junio de 2010

En la mejilla

Y ahora lo extraño más.

jueves, 24 de junio de 2010

Acá está la piedra

Porque pareciera que le pareció que hacer reir a alguien era bueno y humanamente necesario, un 13 de enero. Pareciera además, que supuso que también era domingo.

¿Y la mano?

lunes, 21 de junio de 2010

Y un tango de sombrero

Cuando quieras nos reimos, corazón.
Cuando quieras, dame un beso, dame un faso, dame un vino.
Dame otro beso en la frente y mordeme los labios al costado de la vía.
Cuando quieras, nos reiremos, corazón.
Cuando quieras.

Númen II

Volviste. Me hablaste. ¿Te despertaste ya? Se notaba tu silencio. ¿Cómo andás? ¿Seguís sin camisa? Hace frío para no tener camisa. ¿Y qué contás? ¿Conservás el salvajismo? ¿Y toda esa mugre? Espero que sí. Te sienta bien la mugre. Me gusta como te queda.
¡Qué bueno es verte de nuevo! La verdad, tenía ganas de que esto pasara. Pero no quería molestarte, verás. Me pareció que darte silencio después de tanto barullo era lo más apropiado. Me pareció, también, que jamás te hubiera importado escuchar mi silencio. Y supuse que te hubiese sido molesto seguir con el barullo entre todo ese griterío. Preferí pausar y esperar a que te levantaras. Claro que, corría el riesgo de que no lo hagas. Por eso me alegro de que estés acá.
No es solo una risa. Pero, si querés, nos reimos cuando quieras.

miércoles, 16 de junio de 2010

Mucho

Te quiero mucho.

lunes, 7 de junio de 2010

Que no vuelva a pasar

Que sea la última vez que yo tenga que abrir los ojos. Que no vuelva a ocurrir eso de que se empapen ciertas pupilas. Que no se repita aquello de que alguien tenga ganas de romperme la cabeza contra un vidrio por tu culpa. Que no vuelva a pasar eso de que todo y nada. No tuve palabras para gritar en el momento. No tuve intención de sacarme los ojos por tu ceguera. Sin embargo, ocurrió que así fue. Y para colmo, minutos antes de que vos lo vieras.
No me interesan tus excusas ni tus perdones. Mejor dejalo ahí. Encerrate en tu habitación. Estás castigado por mí, por vos y por todos aquellos que ven lo que vos no sos capaz de captar.
Consumite en la misma mierda de todos los días. Es cosa tuya.
Pero no te olvides de tragarme viva y comerme cruda. No te pienses insuperable. Vos no sos más que lo que yo quiera que seas. Que eso quede claro. Y que sea la última vez que tenga que decírtelo.

Asumido

Moriré sin decirle que lloré por él.
Morirá sin entender por qué.
Moriremos por separado.
Y, aún muerta, lloraré su muerte.

domingo, 30 de mayo de 2010

En la ruta

¿Cuántas veces más podrás caer? Decirte todo bien en la jeta. ¿Cuántas veces más podrás ceder? Vomitarte todo bien en la cara.
Y en algún momento, pa, vas a entender que nada de lo que se escondió entre superficies fue de sábanas. La puta que te parió. Tampoco fue absurdo. La gran puta madre. Esas dos palabras me las meto en el orto, pero me las meto yo. Y vos..., sí, ¡vos!, no te das el gusto de sacármelas de encima.
Miralo, arrancalo, torcelo, tiralo, comelo, escupilo, masticalo, sacalo, adaptalo. Viví con ello y morí en la ignorancia de no ser capaz. Morfame viva cada vez que me veas y tragame cruda cada vez que lo reprimas. Las palabras me las quedo yo. Otra vez te lo digo. ¿Cómo te lo tengo que decir? ¿Cómo mierda te lo tengo que decir?
Amanecerás. Ya amanecerás.
Y me voy como Alfonsina en su mar.

miércoles, 26 de mayo de 2010

¿Con qué necesidad?

¿Con qué necesidad entraste por ahí? Eso me pregunto. Pudiendo estar detrás, viniste hasta mí. Cómo no querés que me lo pregunte. Si ya no nos apuraba esa soledad, yo te pregunto: ¿con qué necesidad? Y cuando se te cante volver, ¿preferirás correr? Vos solo dijiste "basta".
Yo no sé si inflaste los pulmones y tampoco sé si te sermoneaste mirando el cielo. Yo ya no sé lo que queda. Otra vez volviste a caer.
¿Con qué necesidad se tocó ese botón? Si se sabía que todo iba a estallar. El tiempo no muestra nada, todo vuelve a fallar. ¿El sol está al revés? ¿Eh? ¿Con qué necesidad? Ya sabés qué hay y en cuántas partes podemos dividir toda la historia. Vos solo dijiste que basta.
Dijiste que ibas a inflar los pulmones para no gritar al sermonearte mirando hacia el cielo. No sabemos lo que queda, si es que queda. ¿Otra vez vas a volver a caer? Pero, escuchame, querido... ¿Con qué necesidad?

martes, 18 de mayo de 2010

Tengo ganas de hacerla simple

Me vuelve loca ese pibe. Me gusta, me encanta, me atrae, me divierte, me conoce, lo conozco, me cae en extremo bien y, en determinadas circunstancias, me exita.
Me da bronca no tenerlo. Me encantó cuando lo tuve.
Tener, un verbo un tanto posesivo... No me refiero a eso. Me refiero a tenerlo y que me tenga. Y nos tengamos, así. Desnudos, abrazados, transpirados, agitados, empalmados y garchando y apretando a más no poder y transpirando de nuevo. Lo miro y se me vienen todas esas ideas y esos recuerdos a la cabeza.
Lo veo hablar, lo escucho mirar y le hablo con los ojos. Pero no me escucha. Nunca me escucha. Aunque siempre me mira. Desde ahí arriba, mientras canta, me mira.
¿Qué clase de tarado es? ¿Qué clase de tarada soy? Quizás tenga que ir y morderle los labios. O quizás tenga que esperar a que el muy boludo se deje de joder y me morfe viva.
A su vez, es más. Es más cariño y algo menos carnal. Pero nunca dejaría de ser carnal. Entonces, lo quiero. Y tengo ganas de que me quiera más. Yo también quisiera poder quererlo más. Pero el muy infeliz quiere que lo quieran sin quererse él mismo realmente.
Igual, como hasta ahora ha sucedido..., eventualmente, volverá a amanecer en mi cama. O quizás yo en la suya. Aunque, una cosa no anula la otra.