sábado, 17 de julio de 2010

Ver una luz

El cuerpo reclama. Si querés seguir disfrutando, cedé.

Con eso muere mi orgullo. Y por eso todavía no me muero. No se equivocó cuando explicó sus motivos.
Al minuto y medio, casi me entrego a los brazos de la dulce oscuridad. El sufrimiento hubiese terminado.

Me dije

"Interesante que lo haya escrito en rojo. Aunque no, che. Viniendo de la cartuchera de un puto no me extraña".

Veintidos porqués

Mientras le escribía un futuro a alguno, se representó ante mis propios ojos cuál sería mi futuro con el otro.

lunes, 12 de julio de 2010

Un abrigo para mi invierno

Fin de semana golpeador y para colmo de cualquier cosa difícil es subirse a un avión. Un avión..., justo ahora que encontré su olor en mi cama.

domingo, 11 de julio de 2010

Dos patos en el río

Y con 22 años puedo dejarlo ir sin reclamar un beso siquiera. Porque el tiempo mata al tiempo y porque si hay algo que le debo es el respeto que se merece.
Abrazos y cariños. Todavía tengo el nudo en la panza. Todavía le doy cosas mías para que se acuerde de que me tiene.
Ojalá pudiera mirarlo a los ojos y no ponerme nerviosa, como si él no supiera lo que está haciendo conmigo en el simple acto de responderme la mirada.

jueves, 8 de julio de 2010

Nota mental

Cuando el fin de semana largo pasa a ser traumático.
No managerees una banda si no podés manejar tu vida.

Mucha agua debajo del puente...

..., me dijo y desapareció de mi vida.
Cada tanto lo recuerdo. Y lo recuerdo como si fuese algún sueño que tuve alguna vez. Lo recuerdo con una gracia elegíaca que no puedo describir mucho. Y lo recuerdo porque me advirtió que no me iba a olvidar de él.
Cuánto lo odié, cuánto me detestó. Y cuánto odio que haya tenido razón.

martes, 6 de julio de 2010

En la plaza

Te quiero tanto, corazón. Pero entendeme. Yo no puedo seguir acá parada mirando cómo jugás en la plaza. Ya no puedo cuidarte. Estás grande. Tenés tus amiguitos, jugá con tus amiguitos. ¡Qué rápido creciste, corazón! Se nos escapa el tiempo de las manos, eh. Pero vos no te preocupes. Yo siempre voy a estar cerca para cuando lo necesites. ¿Qué? No, ahora no. Ahora me tengo que ir a hacer cosas de grande. Pero vos andá y jugá, corazón. Jugá. Divertite, corazón. Te quiero tanto. Pero yo no me puedo quedar acá parada mirándote jugar. Entendeme, corazón. Hagamos de cuenta que cuando se haga la hora te paso a buscar. Te quiero, corazón. Chau, mi vida. Chau.

Decimonoveno porqué

Yo soy la esposa. Ella es la amante. Y perdón. Permitanme, aún sin tener realmente autoridad para decir esto: me la juego entera a que es una pésima amante.

domingo, 4 de julio de 2010

Quincuagésimo porqué

En verano todo crece. Y yo nací en invierno.

Consejos para una noche de viejo verano II

Cuando el atardecer de un domingo se te presenta como para aprovecharlo, divertite.
Demorar el tiempo. Seguir el contacto.
Y nada de acordarse de aquellos paréntesis de sábado. Pero, si de todas formas ocurrirá, pensalo así: mientras vos prendías tu faso con su llama, él se apagaba en el río de ella. El otro gran polvo puede quedar intacto. Pero no te muerdas los labios. Reite, que el contexto es otro, por más que estés sentada en el mismo lugar.
Apreciá el paso de las horas, aún frenándolas.
Prestá atención a todo y a todos. No te olvides de nada. Recordá el viejo verano. Vivilo de nuevo.
Y entre tu Larry, tu Zekiel y tu más querida Ashley, sonreí.
Para el final del día, antes de morir por cansancio, pensá en lo hermoso que fue nacer ese domingo.

Consejos para una noche de viejo verano

Cuando la noche se te pesenta como para salir o no salir y la casa está vacía; contrarestalo.
Dejarse matar por una soledad. Admitir que necesitás algo.
Hay pendejos limpios y pendejos sucios. Malcrialos. Pero hasta el punto en que quizás se muestre la pérdida de la ironía, y entonces te encuentres prendiendo tu faso con su llama; o tal vez, te veas enorgullecida por algún polvo que te hayan echado. Para esta última instancia, ojalá te estés mordiendo los labios.
Seguramente, al instante, la estupidez de verte en arrepentimientos. Otro instante más y no hay tal cosa.
Saberse vivo aproxima la muerte.

viernes, 2 de julio de 2010

Un porqué en el aire

Cortázar era de virgo y vivió un tiempo en Banfield.

miércoles, 30 de junio de 2010

Campos de frutillas

...Y monas vestidas de seda.
Felices seis años.

Encontré otro porqué

Dijo que a veces soy como de ácido. Efervescente y golpeador. Pero de esos golpes que no son como piñas.

martes, 29 de junio de 2010

Fue difícil

¿Qué tan libres somos si en realidad no hacemos lo que queremos cuando, tranquilamente, podríamos?
¿Qué tan libre sos si te decís que sí cuando corresponde un no y si te decís que no cuando corresponde un sí?
¿Qué tan sinceros fuimos cuando nos dijimos chau mientras sabíamos que ansiabamos el hola?
A mí me cansa. Me cansa verte morir cada fin de semana. Me cansa ver que te mentís cada día que continuas esta historia. Me agota verte hacer siempre la misma mierda.
Yo no tengo la culpa de que te guste ser un infeliz. Sí me asumo culpable de nunca habertelo dicho en la cara. Más de uno hubiese querido hacerlo. Todavía quieren. Todavía quiero.
¿Qué silencio guardo entonces?
Lo más difícil no fue escribirlo, sino publicarlo.

lunes, 28 de junio de 2010

Triángulo

Nos vamos pasando el mensaje.
Así soy yo, gritó un cuarteto entero.

Otro porqué más

Uno es mi responsabilidad y el otro es mi vagabundancia.

En el momento oportuno

Empieza aquel a decirme lo que ya habíamos dicho.
Habla aquella que podría complementarlo.
Ambos gritan lo que quisieran decir.
Aparece el extraño para verlos morir.

Otro porqué

Quiso escaparme de las letras.