Fuiste, sos y serás puñal.
Siempre quise saber qué se sentía.
Y me intriga y me encanta y me parte.
Fuiste, sos y serás puñal.
Quiero quererte menos. Pero sos puñal.
Y siempre quise saber qué se sentiría...
Sustancias a modo de texto que, de forma concentrada, se extraen de mí y conservan mis propiedades.
viernes, 30 de marzo de 2012
jueves, 15 de marzo de 2012
El cielo
Te tengo. Sos vos. Sí, sos vos. Y estás en mis brazos, estás en mis pechos, estás en mi vientre. Te tengo y me dejo tener. Me dejo tener por vos, porque estoy en tus manos, estoy en tus labios y en todo tu cuerpo.
Te tengo y me tenés. Estoy y estás. Estamos. Somos. Y no puedo creer que sea verdad. Y estás en mi cama y siento tu aroma. Te abrazo, te toco, te beso, te siento y revivo con cada suspiro tuyo en mi cuello.
Sos vos. Te tengo. Me tenés. Soy yo con vos. Y después de todo lo que lloré por mí, toco el cielo con las manos.
Te tengo y me tenés. Estoy y estás. Estamos. Somos. Y no puedo creer que sea verdad. Y estás en mi cama y siento tu aroma. Te abrazo, te toco, te beso, te siento y revivo con cada suspiro tuyo en mi cuello.
Sos vos. Te tengo. Me tenés. Soy yo con vos. Y después de todo lo que lloré por mí, toco el cielo con las manos.
jueves, 16 de febrero de 2012
Todavía mi preferida
Todavía sos canción. Y claro, ¿cómo no vas a ser canción?
Y ya no sos la misma canción. Y yo puedo respirar.
Pero sí. Obvio que sí. Mi canción preferida.
Y ya no sos la misma canción. Y yo puedo respirar.
Pero sí. Obvio que sí. Mi canción preferida.
..."you saved me the day you came alive. Come alive".
viernes, 9 de diciembre de 2011
viernes, 2 de diciembre de 2011
Pendejeame
Me calienta que me digas "pendeja" con ese tono de voz.
Incluso cuando podríamos decir que el pendejo sos vos.
Pero me acuerdo de cómo me lo dijiste. Y me muerdo el labio.
Y me calienta que me digas "pendeja" con ese tono de voz.
Y te etiqueto porque soy "macha" y me la re banco. Jaja.
Incluso cuando podríamos decir que el pendejo sos vos.
Pero me acuerdo de cómo me lo dijiste. Y me muerdo el labio.
Y me calienta que me digas "pendeja" con ese tono de voz.
Y te etiqueto porque soy "macha" y me la re banco. Jaja.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Vos también podés disparar
De todas las cosas que no iba a decir, esta era la última y la más importante.
Pero el cuaderno que me acosaba desde la ventana se fue victorioso con unas cuantas marcas en una de sus hojas.
Todavía no cambié de canción preferida. Y vos sos mi canción preferida. ¿Te acordás?
Ahora sí, todos ustedes son bienvenidos a pegarme un tiro.
Pero el cuaderno que me acosaba desde la ventana se fue victorioso con unas cuantas marcas en una de sus hojas.
Todavía no cambié de canción preferida. Y vos sos mi canción preferida. ¿Te acordás?
Ahora sí, todos ustedes son bienvenidos a pegarme un tiro.
No quiero etiquetar, ya después de lo que dije, simplemente, no quiero etiquetar.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
Es de lo que no hay
El problema del nuevo es que no va a crecer tan rápido como el de siempre.
Y una vez más ha salido triunfante. Una vez más los pasa caminando a paso tranquilo.
Y una vez más ha salido triunfante. Una vez más los pasa caminando a paso tranquilo.
(O por lo menos por ahora).
martes, 1 de noviembre de 2011
Infinito misceláneo
Quizás él quiera que delante de él, yo rompa con mis esquemas. Y yo quisiera que delante de él, él rompa con sus esquemas y con los esquemas sociales que lleva.
Yo sé que él quiere disfrutarme. Yo quiero ser disfrutada, pero no soy un libro abierto.
Yo soy todas mis cajas. Yo llevo un signo de interrogación pegado en la frente.
Perdonenme por complicar las cosas. Con paciencia se pican los ladrillos. Para que se venga todo abajo de una, hay que saber dónde picar.
De a ratos lo veo muy lejos. De a otros ratos, lo quiero ayudar.
Yo sé que él quiere disfrutarme. Yo quiero ser disfrutada, pero no soy un libro abierto.
Yo soy todas mis cajas. Yo llevo un signo de interrogación pegado en la frente.
Perdonenme por complicar las cosas. Con paciencia se pican los ladrillos. Para que se venga todo abajo de una, hay que saber dónde picar.
De a ratos lo veo muy lejos. De a otros ratos, lo quiero ayudar.
Amistad primaria
Me tapó los ojos, me desnudó y me tiró en aquella cama imperial. Me esposó y me besó el cuerpo entero. Suspiré como loca, suspiré alegremente. No había forma de contenerse.
Se aprovechó de cada parte de mí durante horas y horas. Jugó conmigo todo lo que quiso. Conmigo y con sus juguetes. En lugares distintos y en poses diferentes. Finalmente me llenó de él en el punto más recóndito de mi ser.
Para cuando llegó la mañana, seguimos con eso de ser amigos desde la primaria que se ven cada tanto y se ponen un poco al día.
Se aprovechó de cada parte de mí durante horas y horas. Jugó conmigo todo lo que quiso. Conmigo y con sus juguetes. En lugares distintos y en poses diferentes. Finalmente me llenó de él en el punto más recóndito de mi ser.
Para cuando llegó la mañana, seguimos con eso de ser amigos desde la primaria que se ven cada tanto y se ponen un poco al día.
lunes, 26 de septiembre de 2011
De hambres y de bestias
Verte me da hambre. Y a mí, a la mañana, a la tarde, a la noche y a la madrugada, me gusta comer. Y me gusta coger.
Verte ahí tirado me genera ganas de comerte en vida. De sacarte la piel con los dientes y de arrancarte la camisa con los ojos.
Verte ahí tirado al sol me da paz, porque todavía estás y todavía te puedo morder.
Tenerte abrazado a mi cintura me da risa, y me río y sonrío porque de hambre me muero y porque vos tenés la presa y los cubiertos.
Si me pedís mensajes claros, no los tengo. Si me preguntás cuántas palabras quiero, las quiero todas. Si no se puede, dame tu brazo que con un mordizco me conformo por un rato.
Y me desvestís de a partes claves, y me la ponés sin siquiera preguntar. Me la mandas hasta el fondo. Y sos tan lindo, tan grande, tan animal, tan desesperado, tan bruto, tan salvaje. Me muerdo los labios mientras cierro los ojos y recuerdo tu cara.
Quiero comerte, desnudarte, cogerte, bañarte y dejarte como sobra todo el fin de semana en algún rincón de mi casa. Quiero que me muerdas, que me hagas acabar y que me desparrames todo tu semen en mi cara.
Todo lo que quiero ya lo tuve en estos días que se fueron con un cuarto de ácido en cada ojo.
Recurrime cuando quieras. Yo siempre te voy a querer morder.
Verte ahí tirado me genera ganas de comerte en vida. De sacarte la piel con los dientes y de arrancarte la camisa con los ojos.
Verte ahí tirado al sol me da paz, porque todavía estás y todavía te puedo morder.
Tenerte abrazado a mi cintura me da risa, y me río y sonrío porque de hambre me muero y porque vos tenés la presa y los cubiertos.
Si me pedís mensajes claros, no los tengo. Si me preguntás cuántas palabras quiero, las quiero todas. Si no se puede, dame tu brazo que con un mordizco me conformo por un rato.
Y me desvestís de a partes claves, y me la ponés sin siquiera preguntar. Me la mandas hasta el fondo. Y sos tan lindo, tan grande, tan animal, tan desesperado, tan bruto, tan salvaje. Me muerdo los labios mientras cierro los ojos y recuerdo tu cara.
Quiero comerte, desnudarte, cogerte, bañarte y dejarte como sobra todo el fin de semana en algún rincón de mi casa. Quiero que me muerdas, que me hagas acabar y que me desparrames todo tu semen en mi cara.
Todo lo que quiero ya lo tuve en estos días que se fueron con un cuarto de ácido en cada ojo.
Recurrime cuando quieras. Yo siempre te voy a querer morder.
viernes, 16 de septiembre de 2011
Recurre como siempre
Si me drogo y lo leo, es absolutamente inevitable que le comente algo. Y si le comento algo, le comento algo sobre él y sobre mí. Obvio que siempre con un tinte sexual y con las palabras exactas. Porque ya no es un juego. No será nunca más un juego. Es y será la recurrencia misma. Él y todos los universos que hay en sus ojos.
miércoles, 14 de septiembre de 2011
El adiós
¿Cómo hago yo para explicarle a un chico amable, dulce y acostumbrado a hacer el amor que yo tengo un par de esposas (entre otras cosas) y disfruto mucho de usarlas?
Igual, la pasamos lindo. Pero le mandamos un beso y nos vamos a otro lado a ver qué pasa.
Igual, la pasamos lindo. Pero le mandamos un beso y nos vamos a otro lado a ver qué pasa.
viernes, 9 de septiembre de 2011
Impulso de miércoles
El siguiente texto fue redactado el 13 de julio de 2011, mientras viajaba hacia Río Salado solamente a pasar la noche con el simple objetivo de despejarme de él. Lo encontré hoy y no podía dejar pasar la oportunidad de publicarlo en este espacio que para eso está.
Era esto o sacar un turno con el psicólogo.
Cada tanto, cosas más livianas que el aire me generan una presión enorme en los hombros. Y entonces tengo que gritar, llorar, patalear, taparme hasta la cabeza, levantarme de golpe, salir e irme un poco lejos.
Hay una persona a la que no puedo enfrentar. Quisiera decirle en la cara todo lo mal que me hace tragarme todo lo bien que me hizo y sé que me haría.
Paradójico es que él haya generado que yo haga lo que a él lo aleja de mí. No puedo parar de darle la razón.
Si te dejo, es por mí. Si me dejo, es por vos. Siempre que me voy es por los dos, como cada vez que vuelvo.
De nudos en el estómago se me han hecho estos últimos años.
Ya no importa cuánto tiempo más me anude. Ni tampoco importa si algún día me desanudarás. Ya te quedaste con todo lo que maté de mí. Tenés hasta mis ganas de llorar. Yo puedo irme y vos, con todo eso mío que tenés, podrías ni darte cuenta de que no estoy.
Era esto o sacar un turno con el psicólogo.
Cada tanto, cosas más livianas que el aire me generan una presión enorme en los hombros. Y entonces tengo que gritar, llorar, patalear, taparme hasta la cabeza, levantarme de golpe, salir e irme un poco lejos.
Hay una persona a la que no puedo enfrentar. Quisiera decirle en la cara todo lo mal que me hace tragarme todo lo bien que me hizo y sé que me haría.
Paradójico es que él haya generado que yo haga lo que a él lo aleja de mí. No puedo parar de darle la razón.
Si te dejo, es por mí. Si me dejo, es por vos. Siempre que me voy es por los dos, como cada vez que vuelvo.
De nudos en el estómago se me han hecho estos últimos años.
Ya no importa cuánto tiempo más me anude. Ni tampoco importa si algún día me desanudarás. Ya te quedaste con todo lo que maté de mí. Tenés hasta mis ganas de llorar. Yo puedo irme y vos, con todo eso mío que tenés, podrías ni darte cuenta de que no estoy.
lunes, 5 de septiembre de 2011
De título pondría un rugido
Yo ya no sé cómo sacarte o cómo mierda mandarte al carajo. No tengo idea de cómo borrarte, arrancarte o tirarte lejos y salir corriendo.
Quiero eliminarte con un último grito, sin embargo no te vas.
Y me muero y te mato y me mato y te muero. Sos insoportable, pero sos lo más lindo.
El día que pueda morderte los labios voy a llorar.
Quiero eliminarte con un último grito, sin embargo no te vas.
Y me muero y te mato y me mato y te muero. Sos insoportable, pero sos lo más lindo.
El día que pueda morderte los labios voy a llorar.
Un enojo desvanecido
Y tu sonrisa al saludarme me cambió la noche.
Ojalá no sea necesario que algún día llegués a enterarte de lo que pasa por mi cabeza. Es que es difícil, uno intenta, te juro que intenta, pero cuesta.
Y es que si lo supieras, seguramente no te acurrucarías en mi pecho después de haber acabado, ni tampoco te anudarías a mí de forma casi inseparable mientras todavía seguimos agitados, ni me darías ese último beso en el cuello antes de acomodarnos en un abrazo para dejarnos llevar por el sueño.
Y quisiera que esas imágenes no estén en mi cabeza, en serio. Solamente un poco más de tiempo...
Y me acuerdo de tu sonrisa al saludarme..., jaja. Qué lindo. Cómo me cambiaste la noche.
Ojalá no sea necesario que algún día llegués a enterarte de lo que pasa por mi cabeza. Es que es difícil, uno intenta, te juro que intenta, pero cuesta.
Y es que si lo supieras, seguramente no te acurrucarías en mi pecho después de haber acabado, ni tampoco te anudarías a mí de forma casi inseparable mientras todavía seguimos agitados, ni me darías ese último beso en el cuello antes de acomodarnos en un abrazo para dejarnos llevar por el sueño.
Y quisiera que esas imágenes no estén en mi cabeza, en serio. Solamente un poco más de tiempo...
Y me acuerdo de tu sonrisa al saludarme..., jaja. Qué lindo. Cómo me cambiaste la noche.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Ya no es inmaculado
Me molesta cuando me limitan y encima me entero por obra y gracia de la casualidad. Tuvo muchas oportunidades para darme a mí opciones.
Y para colmo de males, me dejó caer en las malvadas garras de lo mismo de siempre *.
No es absolutamente culpa de él. No, ya lo sé. Pero la espectativa era otra. Pero le dejo la chance... La de ser uno más de los que no me titularán.
Supongo que ya podría tener etiqueta.
Y para colmo de males, me dejó caer en las malvadas garras de lo mismo de siempre *.
No es absolutamente culpa de él. No, ya lo sé. Pero la espectativa era otra. Pero le dejo la chance... La de ser uno más de los que no me titularán.
Supongo que ya podría tener etiqueta.
*Me genera tantos nudos, que ya no le encuentro sentido a quererlo tanto.
martes, 30 de agosto de 2011
Yo dejé el vagón y ahora estoy en algún descampado
Yo no quería que nadie me viniera con el pronto final feliz.
Y ahora estás acá, pidiendome con palabras que no dijiste que me quede con vos, y que te escuche, y que te sienta y que te deje tener tu libertad. Pero resulta que tu libertad es una de esas prisiones mías. Y yo no quería que alguien me viniera con el pronto final feliz.
Yo no dejo de quererte. Vos sos todavía como ese tren. Pero yo tengo ganas de que pase toda una vida antes de cruzarme con tu vía de nuevo.
En todo momento fui clara, yo nunca oculté como era mi presente. Yo usé las palabras clave y vos viste que yo no mentía.
Sé que no estás enojado. Pero espero que me hayas entendido.
Y ahora estás acá, pidiendome con palabras que no dijiste que me quede con vos, y que te escuche, y que te sienta y que te deje tener tu libertad. Pero resulta que tu libertad es una de esas prisiones mías. Y yo no quería que alguien me viniera con el pronto final feliz.
Yo no dejo de quererte. Vos sos todavía como ese tren. Pero yo tengo ganas de que pase toda una vida antes de cruzarme con tu vía de nuevo.
En todo momento fui clara, yo nunca oculté como era mi presente. Yo usé las palabras clave y vos viste que yo no mentía.
Sé que no estás enojado. Pero espero que me hayas entendido.
sábado, 27 de agosto de 2011
La respuesta más sincera del mundo
—¿Y con Enembí, cómo va todo?
—Bien, todo bien. Es mi amigo, es mi profesor de guitarra y es el cantante de mi banda. Nos queremos mucho y nos llevamos muy bien. Si me preguntás por el aspecto sentimental, lo amo. Pero como no podemos jugar a amarnos, acepto que no podemos estar juntos y busco amor esporádico en otras personas que me dan sexo.
—Bien, todo bien. Es mi amigo, es mi profesor de guitarra y es el cantante de mi banda. Nos queremos mucho y nos llevamos muy bien. Si me preguntás por el aspecto sentimental, lo amo. Pero como no podemos jugar a amarnos, acepto que no podemos estar juntos y busco amor esporádico en otras personas que me dan sexo.
domingo, 21 de agosto de 2011
La posta está en escupir
Desde el momento en que todo esto se me asemejó a la idea de relación con compromiso incluido, que no paro de pensar en si tengo ganas o no de que eso pase. Qué sé yo. Ni sé si ponerme a analizarlo ahora o si desarrollar el resto de lo que vine a decir... Digamos que desde hace más de dos años que no puedo enfrentarme a la idea de un compromiso. Y cuando finalmente, creo poder hacerlo, simplemente ocurre que no es ni el tiempo ni el espacio (si lo habrán leido en este mismo blog ya).
Cuestión que pim, pam, pum, aparece alguien y todo pasa a ser divino. Pero después de haber pasado por una serie de cosas, como cumpleaños con familiares y amigos, cuatro noches seguidas de vernos y no tener sexo, un escape de un sábado a las siete de la mañana planificado en una mesa de un bar segundos antes de llevarse a cabo...
Qué bueno que después de eso, el domingo a la noche, vino y me la puso, porque te digo que yo ya me estaba poniendo mal. Bueh, perdón, pero aunque usted no lo crea yo soy un ser bastante simple. Yo cuando estoy con alguien, quiero jugar, quiero disfrutar y pasarla bien, como una nena chiquita con un mejor amigo. Así, todo el tiempo. Y cuando no quiero jugar, quiero coger. Es así de simple. Ocurre que se da en porcentajes bastante parejos. Entonces, de día quiero jugar, de noche quiero coger, o puede ser al revés, o puede incluso mezclarse entre mañana y tarde. No tengo drama con los horarios.
Y retomando, claro, a los veinticinco chistes de "estás de novia"..., y un poco que, como que qué sé yo qué decirte, mirá, ya me pongo nerviosa de una. Esteeeeemm, no, bueno, nada. Eso. Me asusto.
Me asusto y pienso en el sucio más sucio que me encantaría que me ensucie. Ente conocido en este blog. Si habrán leido de él... Y lo busco, me acerco de a poco y lo busco. Y él se da cuenta, y me deja buscarlo, y se asoma cada tanto. Pero siempre jugamos, porque él es un nene en una plaza o es un loco que grita y bebe lavandina. Entonces, rara vez con él algo avanza. Ocurre que mientras tanto, yo me divierto.
Pero este momento de replanteos y de intentar huir del fantásma de un título socialmente establecido se cruzó, casualmente, con el reciente acontecimiento de la disponibilidad de mi último facfrend —y a la mierda con el inglés—. Y para colmo de males, resultó ser que se quedó a dormir en casa, y durmió conmigo, en mi cama.
Sin embargo, no pasó nada. Tranquilamente pudo haber pasado, supongo. No lo sé. Yo no quise hacer el esfuerzo por buscarlo.
Lo que no sé es si fue por sentirme cómoda con quien me veo regularmente, o si es por sentirme un tanto casi te diría incómoda por volver a estar con quien ya había decidido dejar de estar. Aunque, bueh, la noche de mi cumpleaños y el living de mi casa no apoyan mucho a esta última opción. Claro que, los días pasan y para mi cumpleaños tampoco conocía a mi regular.
Quizás me mande a investigar qué carajo quiero realmente. Quizás dentro de un tiempo tenga otro ataque verborrágico y les cuente cómo continúa toda esta historieta.
(Y todavía seguirá sin etiqueta).
Cuestión que pim, pam, pum, aparece alguien y todo pasa a ser divino. Pero después de haber pasado por una serie de cosas, como cumpleaños con familiares y amigos, cuatro noches seguidas de vernos y no tener sexo, un escape de un sábado a las siete de la mañana planificado en una mesa de un bar segundos antes de llevarse a cabo...
Qué bueno que después de eso, el domingo a la noche, vino y me la puso, porque te digo que yo ya me estaba poniendo mal. Bueh, perdón, pero aunque usted no lo crea yo soy un ser bastante simple. Yo cuando estoy con alguien, quiero jugar, quiero disfrutar y pasarla bien, como una nena chiquita con un mejor amigo. Así, todo el tiempo. Y cuando no quiero jugar, quiero coger. Es así de simple. Ocurre que se da en porcentajes bastante parejos. Entonces, de día quiero jugar, de noche quiero coger, o puede ser al revés, o puede incluso mezclarse entre mañana y tarde. No tengo drama con los horarios.
Y retomando, claro, a los veinticinco chistes de "estás de novia"..., y un poco que, como que qué sé yo qué decirte, mirá, ya me pongo nerviosa de una. Esteeeeemm, no, bueno, nada. Eso. Me asusto.
Me asusto y pienso en el sucio más sucio que me encantaría que me ensucie. Ente conocido en este blog. Si habrán leido de él... Y lo busco, me acerco de a poco y lo busco. Y él se da cuenta, y me deja buscarlo, y se asoma cada tanto. Pero siempre jugamos, porque él es un nene en una plaza o es un loco que grita y bebe lavandina. Entonces, rara vez con él algo avanza. Ocurre que mientras tanto, yo me divierto.
Pero este momento de replanteos y de intentar huir del fantásma de un título socialmente establecido se cruzó, casualmente, con el reciente acontecimiento de la disponibilidad de mi último facfrend —y a la mierda con el inglés—. Y para colmo de males, resultó ser que se quedó a dormir en casa, y durmió conmigo, en mi cama.
Sin embargo, no pasó nada. Tranquilamente pudo haber pasado, supongo. No lo sé. Yo no quise hacer el esfuerzo por buscarlo.
Lo que no sé es si fue por sentirme cómoda con quien me veo regularmente, o si es por sentirme un tanto casi te diría incómoda por volver a estar con quien ya había decidido dejar de estar. Aunque, bueh, la noche de mi cumpleaños y el living de mi casa no apoyan mucho a esta última opción. Claro que, los días pasan y para mi cumpleaños tampoco conocía a mi regular.
Quizás me mande a investigar qué carajo quiero realmente. Quizás dentro de un tiempo tenga otro ataque verborrágico y les cuente cómo continúa toda esta historieta.
(Y todavía seguirá sin etiqueta).
viernes, 12 de agosto de 2011
Y qué sé yo
Y yo que sé. No venía pensando en cruzarme a uno que tuviera esas ganas. Quizás buscaba más de lo mismo. Y ahora todo es distinto, pero con un tinte familiar.
Y tengo un montón de nervios y cosas que hacía mucho no tenía.
Yo nunca sé qué hacer. Yo nunca sé exáctamente lo que quiero y de lo que tengo ganas. No sé. No sé nada de mí. Todo me cambia constantemente.
Y yo qué sé. Y qué sé yo.
Ya veré.
Y todavía esto no tendrá etiqueta.
Y tengo un montón de nervios y cosas que hacía mucho no tenía.
Yo nunca sé qué hacer. Yo nunca sé exáctamente lo que quiero y de lo que tengo ganas. No sé. No sé nada de mí. Todo me cambia constantemente.
Y yo qué sé. Y qué sé yo.
Ya veré.
Y todavía esto no tendrá etiqueta.
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